La publicidad está ahí, prometiendo tratamientos con resultados milagrosos, que hacen desaparecer las varices con métodos de lo más variados y con manipulaciones e intervenciones hechas por personas con bata blanca pero sin la titulación necesaria. ¿El resultado? De lo más diverso, pero mayoritariamente, un fracaso. ¿Pero sabemos realmente qué son las varices y cómo se tratan? El dr. Vicente Ibáñez, presidente del Capítulo Español de Flebología y Linfología nos explica todo lo que necesitamos saber en cuatro pasos para que nuestros problemas de circulación no se conviertan, además, en un dolor de cabeza.

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1. ¿A quién acudir?
Tanto si se te hinchan las manos y los tobillos, como si tienes varices, como si tus piernas se ponen pesadas en cuanto la temperatura sube, solo hay un médico que te puede ayudar: aquel que tiene la especialidad en Angiología y Cirugía Vascular. En España es la única especialidad homologada para tratar todos los problemas de la circulación linfática, venosa y arterial. Un médico que no posea este título (aunque tenga otra o sea cirujano plástico) no debería acercarse nunca a tus varices y mucho menos operarlas. Por ello, antes de aceptar cualquier tratamiento, llama al colegio de médicos y comprueba que te estás poniendo en manos de la persona con tiene la titulación adecuada. Porque unas varices mal tratadas se te reproducirán toda la vida. Y unas arañas vasculares mal pinchadas te dejarán un mancha en la piel para siempre.

2. ¿Qué me tienen que ofrecer?

Imagínate que sufres un problema tan “nimio” como unas pequeñas arañas vasculares que quieres que desaparezcan por motivos estéticos. “Cuando una persona viene a mi consulta con arañas vasculares se le hace un estudio venoso completo. Porque a veces esas lesiones son la manifestación superficial de un problema interno, como puede ser unas varices no visibles. Y si no quitas el motivo que está originando esa patología, pues puedes pincharte espuma 20 o 1.000 veces, y dejarte miles de euros que vas a seguir igual que estabas”, explica el dr. Ibáñez. Si vas a una consulta o una clínica y te proponen un tratamiento sin hacerte un estudio completo con ecografía ecodoppler… mejor acude a otro sitio.

3. ¿Es esto un drenaje linfático?
Esta técnica parece la panacea. Lo mismo te lo recomiendan para las piernas cansadas que para acabar con la celulitis. ¿Pero en qué consiste realmente? Para que quede claro, el drenaje linfático que ves anunciado hasta en tu centro de depilación, no existe. Lo que sí existe es la terapia descongestiva del linfedema que comprende: un drenaje linfático, (que dura de media hora a una hora), un vendaje multicapa (que debe realizar un linfoterapeuta); y todo esto complementado con movilizaciones, ejercicios, autocuidado y dieta. “Si una persona tiene un problema de linfedema o edemas y no le ofrecen toda esta complejidad debe acudir a otro sitio porque no le van a ayudar en nada. Pero es más, si vas a un centro y comienzan a hacerte el drenaje desde el pie hacia la ingle… es que no tienen ni idea porque lo están haciendo al revés de como debería ser”, afirma el dr. Ibáñez. Y no, el drenaje linfático no hace que desaparezca la celulitis.

4. ¿Hay que gastarse un dineral en cremas?
La respuesta es no. “Las varices no se solucionan con ninguna crema. Durante la época estival se suelen recomendar cremas frías, que aplicadas con un masaje ascendente refrescan y alivian. Pero esos geles suelen tener un componente de alcohol que reseca la piel. Yo en mi consulta recomiendo a la gente que se compre un hidratante, la que ellos quieran, y la metan en la nevera, y la usen para darse ese masaje. Se van a ahorrar un dinero y les va a servir para lo mismo”, concluye el experto.

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adminSaludarañas vasculares,drenaje linfático,Varices
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